Podemos se rebela contra el PSOE y le exige una reforma fiscal de «emergencia» para paliar el impacto de la guerra

Podemos se rebela contra el PSOE y le exige una reforma fiscal de «emergencia» para paliar el impacto de la guerra

Economía Choque en el Gobierno con la reforma fiscal: Montero tacha a Podemos de «inoportuno» y Belarra exige tener más peso

A pesar de que desde el Gobierno se ha decidido paralizar el avance de la reforma fiscal como consecuencia de la situación en Ucrania, Unidas Podemos cree que es más importante que nunca plantear una subida de impuestos «de emergencia» para garantizar el correcto funcionamiento del Estado del Bienestar y las políticas públicas que los morados pretenden desplegar.

Así se ha lanzado este viernes desde el ministerio de Derechos Sociales, dirigido por Ione Belarra: «Ante el previsible impacto que va a tener en la economía europea y por tanto en la economía española el conflicto bélico en Ucrania, se hace más urgente que nunca abordar con carácter inmediato una reforma fiscal ambiciosa que nos permita sufragar las medidas de protección social que deberemos implementar».

Esta exigencia abre una nueva grieta en la estrategia del Gobierno para hacer frente a la guerra en Ucrania. Pese a que desde el Ejecutivo se habla de «unidad» dentro y fuera de La Moncloa, la decisión de enviar armamento de forma bilateral a la resistencia ucraniana ha hecho saltar por los aires la estabilidad entre el PSOE y Unidas Podemos. Ahora, el frenazo dado por María Jesús Montero y respaldado por Pedro Sánchez genera, de nuevo, malestar en el bando morado.

A ojos del miembro minoritario de la coalición gubernamental, el hecho de que el conflicto tenga consecuencias en la economía internacional no debe ser freno, sino motivo para acelerar la ejecución de la reforma fiscal, más si cabe cuando esta semana el comité de expertos designado para su estudio publicó sus conclusiones y esbozó la senda por la que ha de discurrir esta remodelación: por subir el IVA, ampliar los impuestos al diésel y la gasolina, así como una armonización autonómica en los impuestos de Patrimonio y de Sucesiones y Donaciones.

«El impacto económico del conflicto bélico no pueden pagarlo de nuevo los trabajadores y trabajadoras de nuestro país, las grandes empresas y las grandes fortunas deben corresponsabilizarse y pagar lo que les toca a las arcas públicas», se ha lamentado desde el departamento coordinado por Belarra, que pide «resolver esta debilidad estructural y hacerlo mejorando la progresividad» antes de que finalice la legislatura.

No obstante, desde el sector socialista del Gobierno se ha descartado frontalmente la propuesta de Podemos: «No contemplamos ninguna subida fiscal en este momento», ha zanjado la ministra portavoz, Isabel Rodríguez, cuestionada por este asunto en la rueda de prensa habitual tras el Consejo de Ministros de este viernes.

La posición del Gobierno sobre la reforma fiscal nunca ha sido unánime. Hace exactamente un mes, el 7 de febrero, y ante la inminente publicación del informe de los expertos, los morados dieron a entender que el modelo planteado hasta el momento les parecía ineficaz y poco «ambicioso».

Por ello, lanzaron una propuesta tributaria propia en un acto con los principales líderes de Podemos y el ex líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn. La proposición contó con el visto bueno de las formaciones que respaldan al Ejecutivo en el Congreso, como ERC o EH Bildu. Pero la medida de presión, que incluso llegó al Congreso de los Diputados, no tuvo mayor recorrido.