Preparar una pizza hawaiana en casa es hoy un 23,71% más caro que hace un año

Preparar una pizza hawaiana en casa es hoy un 23,71% más caro que hace un año

GABRIELA GALARZA


@ggsueiro

Actualizado Lunes,
21
febrero
2022

02:26

La pizza, ¿con o sin piña? Este clásico debate que suele traer más enemigos que defensores, ahora marca la diferencia en el bolsillo de cada bando. De esta manera, a los partidarios de la piña en la pizza les sale un 13,7% más caro preparar una en casa, que a quien opta por prescindir de ella. ¿El motivo? La fruta es, junto al aceite de oliva y las harinas y otros cereales, el producto básico de la cesta de la compra que más se ha encarecido en el último año, concretamente un 8,8%.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó el pasado martes los datos definitivos de la variación anual del IPC general -el indicador coyuntural que mide la evolución de los bienes y servicios de consumo adquiridos en los hogares españoles- que reflejan una subida del 6,1% en el mes de enero. Los precios no han dejado de crecer desde comienzos de 2021, cuando la tasa de inflación se situaba en el 0,5%, como consecuencia en gran parte del incremento en el coste de la luz, la gasolina y el gasóleo. 2022 empezó de una forma parecida a cómo terminó 2021 y enero se convirtió en el segundo mes -por detrás del pasado mes de diciembre- con la electricidad más cara de la historia en el mercado mayorista español al terminar con un coste de generación superior a los 201 euros/MWh.

Estas subidas se traducen en el aumento en el coste de producción, de transporte y de distribución de las empresas y, por ende, en el precio de los alimentos, que hoy son un 4,8% más caros que hace un año.

Para cocinar una pizza hawaiana se necesita: harina, levadura, una pizca de sal y un chorrito de aceite de oliva para la masa. A eso hay que añadirle el queso, el tomate, el jamón y el elemento de la discordia: la piña. Comprar todos estos ingredientes en un supermercado en España tiene un precio medio de 5,49 euros [sólo la cantidad necesaria de cada uno de los ingredientes para hacer una única pizza, según cálculos propios a partir de precios reales de tres supermercados comprobados por EL MUNDO]. Un plato fácil de elaborar y económico, hasta ahora al alcance de todas las casas, pero hoy es ya un 23,71% más caro que durante el mismo período del ejercicio anterior, cuando su precio oscilaba los 4,44 euros.

A pesar de que la tasa de inflación cae cuatro décimas con respecto al mes de diciembre (6,5%), la cuesta de enero ha sido este año más pronunciada si cabe y son precisamente determinados alimentos como la harina, el aceite de oliva y la fruta lo que ha disparado el precio de la cesta de la compra y, en este caso, el coste de elaboración de este plato de origen italiano.

La situación de España no es un caso aislado y llenar la cesta de la compra también resulta caro en gran parte de Europa. La tasa de inflación interanual de la zona euro se situó el pasado mes de enero en el 5,1% y se convierte en la cifra más alta de la serie histórica que comienza en 1997, tal como indican los datos publicados por Eurostat. «La inflación ha subido mucho en los últimos meses e incluso sorprendió aún más en enero», reconocía la presidenta del BCE, Christine Lagarde, el pasado 14 de febrero durante su intervención en una sesión del Parlamento Europeo. Sin embargo, indicaba que «el objetivo es una inflación del 2% a medio plazo» y que para lograrlo, explicaba, actuará «a su debido momento».

En este sentido, el BCE achaca que, como en el caso español, «al menos el 50% del encarecimiento de los precios se debe al alto coste de la energía, que repuntó en un 28,6%, cuando en diciembre se situaba en el 25,9%. Otro de los factores que explican este ascenso tiene que ver con la subida interanual del coste de los alimentos frescos, tal como indica la Oficina Estadística de la Unión Europea, cuya tasa de variación registrada fue del 5,2%.

Entre las principales economías del continente, España es el país en el que más se han disparado los precios, sólo por detrás de Países Bajos, que experimentó un repunte similar al de nuestro país, con un 6,4% y Bélgica, que lidera el ranking con una subida del 7,6%. Por detrás, Alemania (4,9%), Italia (4,8%), Portugal (3,3%) y Francia (2,9%).

EL MUNDO también ha recopilado el precio de cada uno de los alimentos que se necesitan para preparar una pizza hawaiana a partir de las páginas web de las principales cadenas de supermercados de los países seleccionados. Además, se ha establecido la misma unidad de medida para cada uno de los productos con el fin de realizar un análisis lo más ajustado posible.

Por lo tanto, hacer una pizza con piña en estos países tiene un precio que oscila entre los 5,16 euros que se gasta un portugués en comprar los diferentes ingredientes y los 6,39 que cuestan en un supermercado en Alemania. Sin embargo, en estas siete regiones previamente mencionadas, resulta más costoso prepararla en casa que hace un año, en todas ellas motivado por el alto precio que registran los alimentos frescos como el jamón, el queso, el tomate y la piña, y sólo en algunos como Bélgica y Países Bajos -sin contar con España- también por el encarecimiento del aceite de oliva.

España es entre las grandes economías de la UE el país en el que se ha experimentado el mayor encarecimiento de los productos que llenan la cesta de la compra en tan sólo un año. Sólo Países Bajos arroja un dato peor. Si la teoría la extrapolamos a la práctica, en el caso de la pizza hawaiana hecha en casa, se traduce en un incremento de 1,05 euros sobre el precio total.

En el caso de los holandeses -los únicos que se sitúan por delante de nosotros- preparar una hawaiana les cuesta este año un 36,56% más que en enero del año pasado. Es decir, son 1,8 euros más lo que tienen que pagar de sus bolsillos en un período de apenas 12 meses.

En Italia, la misma pizza apenas se ha encarecido un 1,56% en un año; cocinarla en casa en Francia ha subido un 2,04%; en Alemania, la misma receta es hoy un 6,89% más cara; en Portugal, un 3,36%; y en Bélgica, un 0,79%. Todos bastante lejos del 23,7% más que se paga hoy en España respecto a hace sólo un año.