Prohibido confiarse: el Real Madrid busca las semifinales de la Champions ante el Chelsea

El Real Madrid quiere ratificar este martes (21 horas) ante el Chelsea su clasificación para las semifinales de la Champions, en un partido al que llega con la clara ventaja lograda en la ida después de un 1-3 en Stamford Bridge, que cortó de raíz todas las críticas de los días pasados y demostró que el equipo blanco está preparado para todo también en Europa después de superar claramente al vigente campeón continental en su campo.

Pese a la más que interesante renta, en el conjunto blanco no se fían: «Va a ser un partido difícil, como siempre es un cuarto de final de Champions, haya pasado lo que haya pasado en la ida. Tenemos que salir a jugar un partido completo, sabiendo que hay que sufrir, luchar y competir, estar en el partido los 90 minutos», insistió ayer Carlo Ancelotti, que no quiere relajaciones. «Tenemos que encarar el partido sabiendo que será muy difícil. No nos podemos fiar de nada. Pido el apoyo de la afición porque va a ser muy complicado ante el actual campeón de la Champions, que tiene nuestro respeto», espetó por su parte Casemiro.

Va a ser un partido difícil. Hay que sufrir, luchar y competir»

El Real Madrid jugó el que probablemente fuera el mejor partido de esta segunda era de Ancelotti, pero sin el valor doble de los goles en caso de empate, la diferencia no es tanta. El campeón de Europa llegará al Bernabéu herido y con ganas de demostrar que la diferencia entre ambos equipos no es la que se vio en la ida.

Tiene el técnico italiano una baja muy importante para el duelo, la de Éder Militao, sancionado. El brasileño se ha convertido en el líder de la defensa, haciendo una sólida pareja con Alaba. Sin él, será Nacho el que ocupe su lugar. Aunque el problema podría llegar con Ferland Mendy, que será duda hasta el último momento. Se ejercitó ayer con el resto de compañeros y parece que forzará ante la dependencia que tiene de él el equipo blanco, que es otro en defensa cuando juega el lateral francés. En caso de no llegar, Carletto tendrá que decidir si apostar por Marcelo –puede ser un ‘caramelito’ atrás para los veloces atacantes blues– o por una solución de emergencia como cambiar de banda a Carvajal en la izquierda.

El resto del once parece claro. Casemiro, Kroos y Modric son indiscutibles en el medio, y Fede Valverde les auxiliará desde la derecha, la solución que tan bien funcionó en el choque de Londres. Y arriba, la insistencia de Vinícius, un puñal en Stamford Bridge, y un Karim Benzema consagrado como uno de los mejores del mundo, si no el mejor.

En el Chelsea, se esperan ajustes de Tuchel. Azpilicueta podría pasar al eje de tres centrales en lugar de un desacertado Christensen y Marcos Alonso podría entrar en el once para ganar profundidad por la banda izquierda. Arriba, la baja de Lukaku será un gran alivio, un jugador potente y que ya en la ida creó muchos problemas a los madridistas. Timo Werner o Hakim Ziyech serán los acompañantes de los indiscutibles Kai Havertz y Mason Mount.

La segunda semifinal consecutiva en la Champions está cerca para el Real Madrid, que contará con un Bernabéu de nuevo volcado y cuyo mayor peligro es la relajación. Lo sucedido hace cuatro años, cuando la Juventus casi le remonta un 0-3 en el feudo blanco –el inolvidable penalti sobre Lucas Vázquez transformado por Cristiano Ronaldo en el descuento– es el aviso perfecto de que en Europa no caben confianzas.