Realizan labores de rescate en zona donde cayó un avión Boeing en China

Realizan labores de rescate en zona donde cayó un avión Boeing en China

Un Boeing 737-800 de China Eastern se estrelló ayer en la provincia meridional china de Guangxi con 132 personas a bordo, en la peor catástrofe aérea civil registrada en el país asiático desde 2010. 

El avión, que realizaba el trayecto entre las ciudades de Kunming (suroeste) y Cantón (sureste) se estrelló con 123 pasajeros y 9 miembros de la tripulación a bordo, recogió la Administración de Aviación Civil de China (CAAC) en un comunicado publicado varias horas después del accidente. 

En un primer momento, la televisión estatal CCTV informó que había 133 personas a bordo del vuelo MU5735, que despegó a las 13:15, hora local, antes de precipitarse a tierra en la región de Guangxi (sur) sin que, hasta el cierre de esta edición, se conozcan más detalles ni si hay sobrevivientes. 

Tampoco hay información sobre lo que habría provocado el accidente: “La precisa naturaleza del incidente permanece sin determinar”, informó CCTV sin dar más detalles. 

La última tragedia aérea de la que informó la aviación china fue el 24 de agosto de 2010, cuando un vuelo de Henan Airlines se estrelló en la ciudad de Yichun, en la provincia nororiental de Heilongjiang, causando la muerte de 44 personas. No obstante, en 2016 murieron cinco personas en otro accidente en Shanghái (este), el de un hidroavión de la compañía Joyair que efectuaba su vuelo inaugural con diez personas a bordo. 

El diario oficial Global Times se apresuró a recordar que, con corte a febrero, se habían superado los 100 millones de horas de vuelo seguras en China, la mejor marca en la historia del país.  

Equipos de rescate enviados desde diferentes puntos del sur de China se dirigieron al lugar para iniciar –una vez extinguido el fuego– las labores de búsqueda, aunque con pocas perspectivas de encontrar sobrevivientes, dada la altura desde la que el aparato se precipitó al suelo, según imágenes difundidas en las redes sociales.  

Tras el suceso, el presidente chino, Xi Jinping, aseguró sentirse “conmocionado”.
Tras el siniestro, las acciones de China Eastern en Nueva York se resintieron con fuerza, así como los títulos de la compañía Boeing.  ​

EFE