Regino Hernández, de medallista olímpico a comentarista por el bien de su salud mental: «Iba a retirarme tras los Juegos, pero la mente ya no me dejaba»

Regino Hernández, de medallista olímpico a comentarista por el bien de su salud mental: «Iba a retirarme tras los Juegos, pero la mente ya no me dejaba»

Regino Hernández, experto de Eurosport en estos Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín 2022, charló con 20Minutos sobre los motivos que le llevaron a la retirada en enero de este 2022 y su nueva faceta comunicativa viendo el snowboard desde la barrera, micrófono en mano.

Con sólo 30 años, el que fuera medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Pyeongchang en la disciplina de snowcross dijo basta y colgó la tabla. Una engorrosa sucesión de lesiones magnificada por una serie de problemas de salud mental llevaron a Regino a tener que elegir entre su trabajo y su vida al margen del mismo. «Al final son muchas las lesiones que he sufrido. El deporte de élite no es para nada sano. Ya el cuerpo no me daba para más y la mente tampoco. En principio iba a retirarme después de estos Juegos, pero al final la mente ya no me dejaba«, analiza sin tapujos el rider español. «Para mí la mente es el 70% de un deportista. Y al final también ha habido desacuerdos con la Federación, han sido cuatro años muy duros y tuve que tomar la decisión de retirarme justo antes de los Juegos».

Pese a su juventud, los rigores de una prueba como el snowcross acabaron pasando factura. «Llevaba ya un tiempo sabiendo que mucho más no iba a poder aguantar por temas de lesiones. Me rompí la rodilla con 18 años, llevo dos operaciones de rodilla, una operación en cada clavícula, hace un par de temporadas me rompí dos vértebras, la temporada pasada me rompí la muñeca… Al final uno va viendo que necesita mirar más por su salud«, explica un Regino Hernández a quien los dolores le fueron haciendo mella poco a poco. «Cuando era más joven me daba más igual lesionarme porque tenía en mente ese objetivo de hacer historia en el deporte, pero llega el momento en el que empiezas a valorar más otro tipo de cosas. Empiezas a ver que la retirada está cerca y en mi caso fue poco a poco». 

Sin embargo la decisión en sí misma llegó después de una noche aciaga en la que Regino vio las cosas de una manera muy distinta. «Decidí que después de los Juegos iba a retirarme, pero el día antes de viajar con el equipo a Austria a la Copa del Mundo, me desperté a las tres de la mañana con la espalda megacogida. No podía ni moverme de la cama, me daban pinchazos en el pecho… Tuve que avisar a la Federación de que no iba a viajar, me tiré un mes de médicos intentando ver de dónde podía venir el problema, si aquella lesión de las vértebras podía tener algo que ver. Finalmente, con el trabajo del psicólogo y de un osteópata de confianza que tengo, llegamos a la conclusión de que todo el dolor físico era producido a raíz de la cabeza. No estaba cómodo y era la mente la que me enviaba esos dolores. Cuando me dijeron que esta situación me estaba costando la salud fue cuando tomé la decisión. Dije, ‘lo dejo, ha sido bonito mientras duró y ahora a vivirlo de otra manera'».

Regino Hernández, en su actuación en el snowcross en los Juegos de Pyeongchang.EFE

Y es que la salud mental de los deportistas cada vez es más tenida en cuenta, pero todavía hoy resulta importante que alguien en la élite haga ver al resto el peso de la misma, ya no sólo en sus carreras, sino en su vida diaria. «Desde hace muchos años me di cuenta de que la salud mental es de lo más importante que hay. Si tienes cosas en la cabeza, preocupaciones, dudas… Eso te afecta a tu rendimiento deportivo. Cuando era muy joven, con 18 o 20 años, no le echaba tantas cuentas a la cabeza y eso te hace ver los problemas de distinta manera, pero en el momento que me di cuenta de que la cabeza era tan importante empecé a trabajar con psicólogos«, admite Regino. «Ahora se le está empezando a dar valor a la salud mental de los deportistas. No somos máquinas, sino personas. Y como personas que somos tenemos problemas en casa, con la pareja, tenemos días buenos, días malos. Al final eso es algo que nunca se muestra de los deportistas».

Una situación en la que además no contó con el respaldo de una Federación que respaldó a Hernández, tal y como él mismo cuenta. «Somos deportistas y necesitamos tener un apoyo firme. Que en el caso de que tenga un problema mental, tal y como se lo diga a las personas que se lo tenga que decir falte tiempo, sea prácticamente ipso facto, decir ‘¿necesitas esto? Pues aquí tienes un psicólogo’», comenta Regino. «Desde Pyeongchang nos hemos tirado cuatro años sin un entrenador. Nos pusieron un responsable de equipo, pero hemos estado sin una figura que desde fuera vea tu bajada y te diga en qué estás fallando o qué debes hacer. No tener ese respaldo afecta muchísimo. Un deportista profesional tiene unas necesidades básicas, un preparador físico, un psicólogo, un fisioterapeuta y obviamente un entrenador. No me entra en la cabeza que un equipo nacional no tenga un entrenador», continúa. «Realmente te toca mucho a nivel mental no tener ese respaldo. Todo ese tipo de cosas afectan mucho«.

Una combinación de factores que, como el propio Regino admite, le han hecho priorizar en otras cosas a las que antes no prestaba tanta atención, hasta el punto de no haber pisado la nieve desde que anunció su retirada. «Todavía no he subido a la nieve. Ha sido un punto de inflexión de querer apartar esto durante un tiempo y disfrutar de otras cosas de la vida. Quiero subir a Sierra Nevada en marzo, que es la mejor época con el solecito y el calorcito. Estoy deseando subir y sé que lo voy a disfrutar mucho porque el snowboard del que me enamoré, que no es el snowboard de competición», cuenta con una ilusión especial. «El snowboard del que me enamoré es el de subir a pistas con mis padres, que tengo la gran suerte de que son muy deportistas y hago snowboard gracias a ellos. El snowboard de ir con los colegas, de ir siempre con una sonrisa en la cara«.

Mientras tanto, Regino se mantiene cerca del snowboard gracias a su labor de comentarista de los Juegos Olímpicos de Invierno en Eurosport, donde ha encontrado una nueva forma de disfrutar del deporte, pese a bromear con el hecho de ser ‘un señor mayor de 30 años, jubilado y dominguero’ («No podías haberlo definido mejor en menos palabras»). «Lo disfrutas de otra manera, pero lo disfrutas igualmente. Por ejemplo, en mi caso voy a ver a todos los que han sido mis rivales dentro del circuito peleando por cumplir su sueño de ser medallistas olímpicos. Sabiendo las historias que hay detrás de muchos de ellos, se me pone la piel de gallina», comenta Hernández. «Aquí en Eurosport todos me dicen que se me da demasiado bien para no haber hecho nunca. Creo que con ese don que tengo a la hora de hablar, que como estás viendo no me callo ni debajo del agua, y al haberlo practicado puedo ofrecer una visión un poco diferente a la que tiene un comentarista al uso».

Además, desde su posición al micrófono, Regino tiene ahora ante sí la posibilidad de seguir sumando para el snowboard desde los medios e intentar hacer ver a la gente que es un deporte para todo el mundo, ya sea como hobby o como trabajo. «Aunque no es barato practicar deportes de invierno, ya hace tiempo que no son únicos para personas con un alto poder adquisitivo. Es verdad que es caro, pero eso no significa que sea un deporte para pijos. Vas a Sierra Nevada y te encuentras a gente de muchos perfiles». Entre ellos estará el de un medallista olímpico que subirá en marzo con sus padres a recuperar la ilusión por un deporte por el que lo dio todo y del que ahora simplemente quiere disfrutar.