Roger Waters explica por qué se deberían «construir estatuas a Julian Assange» y envía un mensaje a Biden

Roger Waters explica por qué se deberían «construir estatuas a Julian Assange» y envía un mensaje a Biden

La leyenda del rock calificó como una «pequeña victoria» el dictamen del Tribunal Superior de Londres que permite apelar la decisión de su extradición a EE.UU.

Rogers Waters, cofundador y exlíder de la banda musical Pink Floyd, afirmó que al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, se le deberían rendir honores con estatuas por la información que aportó al mundo como periodista.

«Deberíamos construir estatuas a Julian Assange en las plazas de nuestras ciudades, no castigarlo. Lo que ha hecho es exponer verdades inconvenientes«, declaró Waters en una entrevista con RT.

De acuerdo con la leyenda del rock, Assange «es uno de los seres humanos más importantes de la Tierra» y «uno de los pocos periodistas adecuados en la Tierra».

El lunes, el Tribunal Superior de Londres dictaminó que Assange puede apelar ante la Corte Suprema del Reino Unido la decisión de su extradición a EE.UU., que fue autorizada el mes pasado.

Sin embargo, el tribunal le denegó el permiso para una apelación directa, lo que significa que la Corte Suprema decidirá si examinar su caso o no.

Waters calificó la decisión del tribunal como una «pequeña victoria» en la batalla legal que ha mantenido durante años el fundador de WikiLeaks. Además, insistió en que el enjuiciamiento de Assange es una «farsa» y que el activista australiano «no debería haber pasado un solo día» tras las rejas.

A través de su cuenta en Twitter, el artista británico envió un mensaje al presidente de EE.UU., Joe Biden: «¡Hola, Biden! Deja a Assange en paz», escribió.

Assange está acusado en EE.UU. por la publicación de cientos de miles de páginas de documentos militares secretos y de cables diplomáticos confidenciales sobre las actividades del país norteamericano en las guerras de Irak y en Afganistán, que fueron difundidos por su portal de filtraciones WikiLeaks.

Por los cargos que se le imputan en territorio estadounidense podría enfrentar hasta 175 años de cárcel.