Rusia: ¿por qué nunca entró a la Otán?

Rusia: ¿por qué nunca entró a la Otán?

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y Rusia se reunieron en Bruselas en el mes de enero para abordar la concentración de tropas rusas en la frontera ucraniana. Pero casi un mes después, Rusia iniciaba su invasión a suelo ucraniano, desatando la crisis actual. La relación entre rusos y la Otán ha sido de constante tensión. ¿pero qué es la Otán y por que Rusia no la integra?

La Organización del Tratado del Atlántico Norte, Otán, es una alianza militar intergubernamental que se rige por el Tratado del Atlántico Norte o Tratado de Washington, firmado el 4 de abril de 1949. La organización, con sede en Bruselas, constituye un sistema de defensa colectiva, en el cual los Estados integrantes acordaron defender a cualquiera de sus miembros que sea atacado por una potencia externa.​

El objetivo principal de la Otán es defender a cualquiera de sus países miembros si son atacados por alguna potencia externa, mediante un sistema de defensa colectiva, consagrado en el Tratado de Washington, en 1949.

Pero además, la Otán se formó para defender a Europa y evitar que la Unión Soviética ejerciera su poder político y militar en la región.

Durante la guerra fría, hubo algunos intentos de la Unión Soviética por  integrarse a la Otán, en una búsqueda de la disminución de la tensión en las relaciones internacionales. La iniciativa dividió opiniones. Estados Unidos, por ejemplo, lo veía como una actitud de «propaganda rusa».

Palabras más, palabras menos, si la Unión Soviética se convertía en miembro de la Otán, las demás potencias pensaban que estaría en posición de oponer su veto a toda decisíón de las naciones.

Fin de la Unión Soviética

Cuando cayó la Unión Soviética, estaba surgiendo un nuevo orden mundial. Y en este contexto se firmó en 1997 la Ley Fundacional OTAN-Rusia, un acuerdo para construir una relación de colaboración en materia de seguridad. Cinco años después se formó el Consejo de la OTAN-Rusia. 

Pero en la década de 1990, hubo nuevos hechos mundiales que mantuvieron separadas a la Otán y Rusia. Y fueron las guerras rusas en Chechenia, que llevaron a pensar a muchos Estados miembro que Rusia no estaba alineado para encajar en la Otán.

En conclusión, a la Otán siempre le preocupó la actitud de Rusia frente a los conflictos. 
Pero la desconfianza era mutua. 

Máxima tensión 

Si los rusos atacan las fuerzas de un Estado miembro de la Alianza Transatlántica, todos los demás, incluido Estados Unidos, tendrían que acudir en su ayuda militar en nombre del sacrosanto artículo 5 del tratado que Joe Biden se ha comprometido a respetar.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, se comprometió el pasado viernes a «evitar» una «confrontación directa entre la Otán y Rusia» porque provocaría la «tercera guerra mundial». «No vamos a librar una guerra contra Rusia en Ucrania», insistió el líder estadounidense desde la Casa Blanca.

La crisis de la invasión de Rusia sobre Ucrania obligó a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otán) a abrir la pregunta sobre en qué escenarios puede participar en un conflicto.

INTERNACIONAL Y AGENCIAS 

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