Rusia refuerza la batalla para apoderarse del este ucraniano

Rusia refuerza la batalla para apoderarse del este ucraniano

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, anunció ayer el inicio de la ofensiva rusa contra el este de Ucrania, una región que en parte está en manos de los separatistas prorrusos y donde se intensificaron los combates.

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«Ahora podemos decir que las tropas rusas han comenzado la batalla por el Donbás, para la que se estuvieron preparando durante mucho tiempo. Una gran parte de todo el ejército ruso se dedica ahora a esta ofensiva», dijo Zelenski, que agregó: «No importa cuántos soldados rusos se traigan hasta aquí, lucharemos».

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El presidente ruso, Vladímir Putin, concedió ayer el título honorífico de «Guardia» a la 64.ª brigada de infantería motorizada, ensalzando el «heroísmo, la tenacidad, la determinación y la valentía” de sus tropas, acusadas por Ucrania de “crímenes de guerra» luego de cometer atrocidades en Bucha.

Entre tanto, Leópolis, en el oeste de Ucrania, fue objeto de ataques que dejaron al menos siete muertos.

Según el ejército ruso, sus fuerzas destruyeron con «misiles de alta precisión» un importante «centro logístico y lotes de armamento extranjero, entregados a Ucrania en los últimos días por Estados Unidos y países europeos, que se almacenaban allí».

#Rusia lanza ataques en el oeste de #Ucrania y concentra sus fuerzas en el este

Potentes ataques con misiles en #Leópolis dejaron al menos once muertos.#Mariúpol se ha convertido en el símbolo de la resistencia ucraniana ante el ejército ruso. /cq #DWnoticias pic.twitter.com/N0Is3Ev5KP

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April 18, 2022

Vladimir Putin concedió ayer el título honorífico de «Guardia» a la 64.ª brigada de infantería motorizada, ensalzando el «heroísmo, la tenacidad, la determinación y la valentía” de sus tropas.

De su lado, el gobernador regional de Leópolis, Maksym Kozitsky, indicó que en esa ciudad se registraron cuatro ataques con misiles de crucero, disparados desde el mar Caspio.

Leópolis, situada lejos del frente y cerca de frontera con Polonia, se ha convertido en refugio para los desplazados.

Allí se encuentran, además, varias embajadas occidentales, trasladadas desde Kiev. Los bombardeos en esta zona se produjeron horas después de que Zelenski acusó a Rusia de querer «destruir» la región del Donbás.

«Esto es un infierno. Ha comenzado la ofensiva de la que llevamos semanas hablando», dijo el gobernador ucraniano de la región de Lugansk, Serguei Gaidai, en Facebook.

«Hay combates en Rubizhne y Popasna, combates incesantes en otras localidades pacíficas», afirmó al confirmar que al menos ocho civiles murieron ayer por disparos y ataques rusos, según las autoridades regionales.

Cadáveres envueltos en plástico tras su reconocimiento en Bucha.

Foto:

EFE/ Miguel Gutiérrez

Cuatro personas murieron en Kreminna, una pequeña ciudad de la región de Lugansk que cayó ayer en manos de los rusos. Y cuatro más en la región de Donetsk, según el gobernador ucraniano de esa región, Pavlo Kyrylenko. 

Desde que Rusia anunció la retirada de sus tropas de la región de Kiev, ha concentrado sus fuerzas armadas en el este de Ucrania, objeto de frecuentes bombardeos. En Mariúpol, los últimos combatientes, atrincherados en el complejo metalúrgico de Azovstal, desoyeron el ultimátum de Moscú para que cesen el fuego y evacuen el lugar.

Esta ciudad se ha convertido en el símbolo de la feroz resistencia ucraniana ante Rusia.

La Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos confirmó ayer la muerte de 2.072 civiles en la guerra en Ucrania, de los que 169 eran niños. Las víctimas civiles que han resultado heridas son 2.818.

A su vez, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la organización señaló que más de 100.000 civiles de Mariúpol están al borde del hambre y sin agua ni calefacción.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la organización señaló que más de 100.000 civiles de Mariúpol están al borde del hambre y sin agua ni calefacción.

En medio de esta pugna por Mariúpol, la televisión estatal rusa difundió ayer un video de dos prisioneros, identificados como los británicos Shaun Pinner y Aiden Aslin, capturados en combates en Ucrania, pidiendo al primer ministro, Boris Johnson, negociar su liberación.

Los dos hombres solicitan ser intercambiados por Viktor Medvedchuk, un rico empresario ucraniano cercano a Putin, que fue detenido en Kiev. Pero Medvedchuk salió en un video en el que pide ser canjeado «contra los defensores de Mariúpol y sus habitantes».

En el plano diplomático, Volodimir Zelenski afirmó ayer que espera que su país obtenga «en unas semanas» el estatuto de candidato a incorporarse a la Unión Europea, tras entregarle al embajador del bloque en Ucrania, Matti Maasikas, dos expedientes con la demanda de adhesión.

A su vez, la secretaria del Tesoro estadounidense, Janet Yellen, que representa a Estados Unidos esta semana en el encuentro de ministros de Finanzas del G20, boicoteará algunas de las reuniones si Rusia participa en ellas, informó ayer un alto cargo de su cartera.

Yellen tiene previsto participar, sin embargo, en la reunión inaugural del G20, dedicada a la economía global. El encuentro reunirá en parte virtualmente, mañana, a los ministros de Finanzas y banqueros centrales de estos países, de los que forma parte Rusia.

Con información de AFP / Kiev y Washington

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