Rusia y Ucrania | «A las 5 nos despertaron con bombardeos. El pánico se siente en la ciudad»: el testimonio de una mexicana en territorio ucraniano tras el ataque ruso

José Carlos CuetoBBC News Mundo

34 minutos

Fuente de la imagen, Cortesía de Silvia Mercado

La sensación de seguridad, tranquilidad y calma puede acabar de la noche a la mañana. Para la mexicana Silvia Mercado, residente desde hace siete años en Ucrania, el sonido de una explosión este jueves a las 5 de la madrugada lo cambió todo.

Estaba durmiendo en su casa de Járkov, la segunda ciudad más grande del país, en el noroeste, cuando la despertó su bebé. Creyó que tenía hambre, pero fue entonces cuando escuchó las detonaciones.

Encendió la televisión. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, lo confirmaba en un discurso al país: «Ucrania se está defendiendo y no renunciará a su libertad, piensen lo que piensen en Moscú».

Hasta este jueves, Mercado mantenía la calma y asegura que Járkov funcionaba con relativa normalidad.

Confiaba en que la operación militar anunciada por Vladimir Putin a las 05:50 hora de Rusia del jueves (04:50 de Ucrania, 02:50 GMT) se concentraría en las regiones de Donetsk, Luhansk, las zonas prorrusas que sostenían un conflicto con Ucrania desde 2014 y que Putin reconoció como independientes este lunes.

Sin embargo, se han reportado explosiones en varias ciudades del país, como la capital Kiev y Járkov. Este es el relato de Mercado desde esta última.

Fuente de la imagen, ARIS MESSINIS / GETTY

Entre las 5 y 5:15 am nos despertaron con bombardeos. Desperté porque la niña se despertó primero. Pensé que quería comer.

Pero después empezamos a escuchar las detonaciones. En ese momento no creíamos que fueran bombardeos. Es una palabra muy fuerte, pero se repetían.

Ya luego lo empezamos a ver en las noticias. Me llegaban muchos mensajes desde México.

Aquí nadie en la ciudad esperaba esto. Justo ayer, el alcalde decía que mantuviéramos la calma, que el ejército estaba preparado y que todo estaba acordonado para protegernos.

Hoy me asomo por el balcón intentando ver de dónde vienen las detonaciones, buscando humo, pero lo que me llega realmente es el sonido.

Se supone que atacan objetivos militares, pero no lo sabemos realmente. Járkov es la segunda ciudad más grande del país, pero se dice que los rusos ya entran en las zonas más próximas.

Antes, los conflictos se centraban en la zona del Donbás, pero hoy tenemos las noticias y se habla de que habido ataques en prácticamente toda la región. Ya no hay una zona segura.

En la ciudad ya se siente el pánico. Hay caos, la gente ya saturó las carreteras, está queriendo salir. Mi esposo no pudo poner gasolina por las filas tan grandes que hay.

Los supermercados están llenos. En los centros comerciales ya se producen las compras de pánico. Por suerte hay muchos centros comerciales que sí dan abasto.

Ya se impuso la ley marcial, un estado de emergencia. Los transportes están de forma gratuita para que la gente se movilice.

A los que trabajaban les dijeron que podían regresar a casa e irse con sus familias.

El presidente de Ucrania se la ha pasado dando discursos en la televisión. Dijo que nos atacaban y que esperábamos el contrataque. Eso ya no nos dio paz.

Escalada del conflicto

En la mañana de este jueves el presidente ruso, Vladimir Putin, anunció una «operación militar especial» en el este de Ucrania. Inmediatamente después se escucharon las primeras explosiones en diversas ciudades ucranianas.

Ya el lunes Putin había anunciado el envío tropas rusas a las regiones rebeldes de Donetsk y Luhansk, luego de reconocer la independencia de ambas.

Es el último capítulo de un conflicto que se remonta al menos hasta 2014, cuando Rusia tomó el control del territorio ucraniano de Crimea y apoyó a las fuerzas separatistas prorrusas en las regiones de Donetsk y Luhansk.

Pero los reportes de explosiones y ataques en otras regiones del país ha sorprendido a muchos, como a Mercado.

La mexicana y su familia no tenían intenciones de abandonar el país. Hasta este jueves no lo consideraban necesario.

Se estima que en Ucrania viven 96 familias mexicanas. En las últimas semanas, la Cancillería y la Embajada de México en Ucrania han elaborado estrategias para asistirlas y protegerlas en la escalada del conflicto, incluyendo caravanas para llevarlas hacia zonas más seguras.

«Ya no hay zonas seguras en Ucrania. Esperamos salir del país»

La embajada primero movilizó a varios a la zona sur, con una caravana para todos los mexicanos que se quisieran sumar. Pero el sur de Ucrania tampoco es ya seguro. Allí también hubo ataques.

Hace poco recibimos otro mensaje de la Embajada y habrá una segunda caravana que intentará llevarnos a otro país.

Quienes podamos o quienes queramos sumarnos, la embajada está dispuesta a sacarnos, pero ya todo está muy complicado. Los caminos están bloqueados por la gente.

Fuente de la imagen, Getty Images

Como familia tenemos que sentarnos inmediatamente a platicar la movilización y el desplazamiento a otro país. Antes no lo teníamos contemplado, entre otras cosas porque llevamos seis meses haciéndole el trámite del pasaporte ucraniano a mi nena de año y medio. Es otra de las complicaciones que tenemos.

Es mi hija. ¿Qué precio tiene que pagar? Tiene un año en este mundo.

Ella no puede salir ahorita del país. Estoy solicitando algún tipo de permiso. Estamos platicando para concretar el plan. Seguimos en casa, esperando novedades. Esperamos que el trámite concluya pronto para poder salir.

Tengo conocidos latinoamericanos que ya se han desplazado. Pero ahora mismo viajar a estas zonas ya no implica paz. Ya no es seguro quedarse dentro de Ucrania porque hay ataques en todos lados.

Por ejemplo, a los mexicanos los movilizaron a Ivano Frankivsk, en el sur, pero aquí también ya hubo detonaciones.

Estar aquí ya no es seguro como tanto lo proclamé y defendí cuando me preguntaba mi familia.

Antes, mi familia en México se alarmaba y yo mantenía la tranquilidad. Realmente no estaba sucediendo nada. No había un ataque ni una movilización en ninguna otra parte que no fuera en la zona del Donbás que prácticamente fue tomada desde 2014.

Llegué a Járkov en el momento en que pasó lo de Crimea. Y entonces todo era muy diferente. Aquí no se veía absolutamente nada. No se sentía ninguna tensión.

Quizás se vio más la crisis económica, la moneda ucraniana sufrió una devaluación brutal. Pero en ese entonces, aquí en la ciudad, para nada hubo tensión.

«Si me tengo que ir de Ucrania…»

Fuente de la imagen, Cortesía de Silvia Mercado

Conocí a mi esposo ucraniano mientras trabajaba en una central hidroeléctrica en México.

Soy de Nayarit y soy ingeniera en desarrollo e innovación empresarial.

Después de conocer a mi esposo viajé a esta ciudad, lo primero que conocí de Ucrania. Me encantó. La ciudad me enamoró porque hay mucha naturaleza y agua por todas partes. Es limpia y segura.

Me casé en México y decidimos hacer familia aquí porque me gustó mucho.

Fuente de la imagen, Facebook / Silvia Mercado

Tenemos valores similares. Los ucranianos son muy parecidos a los mexicanos por las familias y su compromiso. Aquí hay amistades de muchos años. Eso se me hizo muy bonito.

Aquí hice familia. Desde que llegué he estado trabajando en diferentes áreas, no solo en mi profesión. He dado clases de español, trabajado en venta, en diferentes empresas donde he hecho amistades verdaderas.

Los ucranianos son gente muy apasionada. Una vez te abren las puertas, es para siempre. Aquí he sentido una acogida muy bonita.

Si me tengo que ir de Ucrania, lo que más voy a extrañar es la familia y las amistades. Son gente muy linda.

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