Rusia y Ucrania: el «amenazante» discurso de Putin en el que puso en duda la soberanía del país vecino

Redacción BBC News Mundo

7 horas

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El presidente de Rusia, Vladimir Putin, puso en duda la soberanía de Ucrania en un discurso que ha hecho sonar las alarmas en Occidente.

En una intervención de casi una hora de duración realizada este lunes, Putin manifestó que el país vecino «nunca tuvo una tradición de Estado genuino» y que, realmente, fue «creado» por Rusia.

Durante el discuro, calificado de «alarmante» y «amenazante» por analistas y políticos internacionales, Putin también reconoció la «independencia» de dos regiones separatistas de Ucrania, en un acto que hace temer una potencial intervención.

Horas después de una reunión con los ministros de su Consejo de Seguridad, quienes uno a uno se mostraron favorables a la decisión, Putin anunció que su país pasa a reconocer a Donetsk y Luhansk, controladas por separatistas prorrusos desde la guerra de 2014, como «repúblicas».

El paso, según los analistas, permite que Rusia envíe sus tropas hacia esos territorios, que para la comunidad internacional son parte de Ucrania.

Y en efecto, poco después se conoció que Putin ordenó el envío de «tropas de pacificación» hacia las dos regiones.

El discurso

El discurso fue usado por Putin para expresar nuevamente su pesar por la caída de la Unión Soviética y lamentar que se permitiera la independencia de las repúblicas que la integraban.

«Les dimos a estas repúblicas el derecho a salir de la Unión sin términos ni condiciones. Eso fue una locura», dijo, a la vez que consideró que a su país «le habían robado» tras el colapso de la URSS.

Pero el mandatario ruso fue aún más enfático con Ucrania, a quien pareció definir como un Estado ruso.

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«Permítanme enfatizar una vez más que Ucrania para nosotros no es solo un país vecino. Es una parte integral de nuestra propia historia, cultura, espacio espiritual», dijo.

Acusó, además, al gobierno de Ucrania de ser un «títere» de EE.UU. y alegó, sin fundamentos, que los ucranianos están siendo «brutalizados» por sus dirigentes y que el país podría obtener armas nucleares y representar una amenaza mayor para Rusia.

Calificó de corruptos a los políticos ucranianos y pintó una escena surreal del país, similar a la que han ido presentando desde hace semanas medios prorrusos, sin argumentos reales.

En su visión personal de la historia, se refirió al exlíder comunista Vladimir Lenin como el «autor y arquitecto» de Ucrania y amenazó al país vecino por intentar borrar el legado comunista.

«¿Entonces quieres la descomunización? Eso nos conviene. Pero no nos detengamos a mitad de camino. Estamos preparados para mostrarte cómo es la verdadera descomunización».

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Según el corresponsal diplomático de la BBC, Paul Adams, gran parte del discurso de Putin sobre Ucrania «sonó como un sueño febril».

«Una visión de pesadilla de [Ucrania como] un país económicamente paralizado, totalmente corrupto, empeñado en desarrollar armas nucleares y otras armas de destrucción masiva y desagradecido por toda la generosa atención que Rusia le prodigó desde la independencia», escribió.

«Putin está hablando desde un lugar muy diferente. Esto no es solo una perspectiva diferente de la Historia. Por momentos se sentía como un universo paralelo».

Durante el discurso, Putin volvió a repetir los peligros de que Ucrania sea admitida a la OTAN (la organización no tiene ni siquiera en agenda su aceptación y es solo una aspiración de Kiev) y aseguró que si el país se une a la alianza, Rusia estaría en riesgo de un «ataque repentino».

En un análisis del discurso, la corresponsal para el Este de Europa de la BBC, Sarah Rainsford, consideró que el enfoque de Putin sobre Ucrania «se sintió obsesivo, como un hombre que piensa en poco más».

«A veces sonaba como una candidatura a la presidencia [de Ucrania]. Y, por supuesto, estaba su reescritura de la historia de Ucrania, para afirmar que en realidad nunca ha sido un Estado. En todo esto, Ucrania es el campo de batalla. Pero también es un juego de riesgo entre Rusia y Occidente, que se convierte rápidamente en un enfrentamiento», escribió.

Según Rainsford, el discurso lo dio un Putin «enojado, impaciente y directamente amenazante».

«Se sentía como si el presidente de Rusia se estuviera sacando 20 años de dolor del pecho y respondiendo».

Varios analistas internacionales han llamado la atención de que Ucrania puede ser solo el primer capítulo de un sueño de Putin de restablecer el «imperio soviético».

Este mismo lunes, en la reunión del Consejo de Seguridad de Rusia, el jefe de la Guardia Nacional, Viktor Zolotov, dejó entrever que el Kremlin necesitaba el control de algo más que las regiones del este de Ucrania para «combatir» lo que definió como «amenezas de Occidente».»No tenemos una frontera con Ucrania, tenemos una frontera con Estados Unidos, porque ellos son los amos en ese país. Por supuesto que debemos reconocer a las repúblicas, pero quiero decir que debemos ir más allá para defender nuestro país», alegó el militar.

Reacciones

El discurso de Putin levantó rápidamente las alarmas en Ucrania y en la comunidad internacional.

El embajador de Ucrania en Reino Unido, Vadym Prystaiko, le expresó a la BBC su preocupación por las palabras del presidente ruso.

«Tengo que decirle, cuando un país con poder nuclear llama a tu nación un ‘error histórico que hay que arreglar’, sí, te tienes que preocupar sobre lo que tiene en mente».

Los líderes de Estados Unidos, Alemania y Francia llamaron a sus consejos de seguridad para una reunión de emergencia y el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, dijo que la medida violará la soberanía de Ucrania y es una «señal muy oscura».

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Los gobiernos de París y Berlín, que según el Kremlin fueron informados previamente de la intención de Putin de reconocer la independencia de las regiones rebeldes, expresaron su «decepción» por la decisión rusa y el presidente Emmanuel Macron llamó a una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU.

El primer ministro de Polonia, Mateusz Morawiecki, demandó «sanciones inmediatas» contra el Kremlin por la medida y solicitó una reunión de urgencia del Consejo Europeo.

Según explica el corresponsal diplomático de la BBC, James Landale, el reconocimiento es un momento crítico para la crisis que vive Ucrania, rodeada desde hace semanas por unos 150.000 soldados y artillería pesada de Rusia.

«El reconocimiento de Donetsk y Luhansk acaba con el Acuerdo de Minsk. Potencialmente allana el camino para que las fuerzas rusas entren en el Donbás», dijo.

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