Tour podría marcar un cambio de poder en el ciclismo

La pandemia obligó al Tour a mover la carrera al término de las vacaciones de verano

 

NIZA, FRANCIA — La fuerza dominante en el Tour de Francia durante la mayor parte de la última década, el equipo Ineos —al que pertenece el campeón defensor, el colombiano Egan Bernal_, está viendo desafiada su supremacía y la carrera de este año podría ser la que marque un gran cambio de poder en el ciclismo.

Desde el triunfo de Bradley Wiggins en el evento en 2012, el equipo británico no había estado bajo tal amenaza como lo está en la línea de salida en la ciudad de Niza, donde arrancará la carrera de tres semanas el sábado bajo la sombra de la pandemia de COVID-19.

La pandemia obligó al Tour a mover la carrera al término de las vacaciones de verano y las pocas competencias realizadas antes del evento sugieren fuertemente que el equipo holandés Jumbo-Visma está listo para reemplazar a Ineos como el principal equipo de las Grandes Vueltas.

Pero un cambio de guardia este verano está lejos de ser algo seguro. La incertidumbre provocada por el virus y el constante aumento de casos de COVID-19 en Francia en las últimas semanas significa que existe un riesgo real de que la carrera sea suspendida si la situación empeora o si el pelotón es afectado gravemente por resultados positivos a la enfermedad. 

“No sabemos, nadie sabe si vamos a llegar a París”, comentó Dave Brailsford, director de Ineos, el viernes. “Para ser justos, si llega a un punto que es perjudicial para los ciclistas y los equipos, la gente también debe tenerlo en cuanta. Necesitamos ser responsables y razonables en nuestro enfoque”.

Bajo las reglas de exclusión de COVID-19 implementadas por el organismo rector del ciclismo, los equipos podrían ser excluidos de la carrera si dos de sus ciclistas dan positivo a la enfermedad en un lapso de siete días.

Cuando los organizadores revelaron la ruta para la edición de 2020 en octubre del año pasado, había pocas dudas de que la ruta de 3.484 kilómetros (2.165 millas) sería un escenario ideal para Bernal y sus compañeros experimentados, incluidos los ganadores anteriores Chris Froome y Geraint Thomas.

Pero ambos excampeones quedaron fuera del equipo Ineos después de malas actuaciones en carreras de preparación luego de que la temporada se reanudó a principios de agosto. Sin embargo, hay un lado positivo en la exclusión de Froome y Thomas. Ha dado paso a la incorporación del campeón del Giro de Italia, el ecuatoriano Richard Carapaz, junto con un grupo de ciclistas excelentes denominados “domésticos”.

Y en su ausencia, el colombiano Bernal, de 23 años, no tendrá que hacer valer su autoridad porque será el único líder del equipo.

En tanto, las esperanzas de Francia de tener un ganador local del Tour por primera vez en 35 años descansarán sobre Thibaut Pinot, quien terminó en segundo sitio en el Dauphiné este mes. El francés se vio obligado a retirarse del Tour el año pasado a una corta distancia de París, a causa de una lesión en la pierna izquierda.

La ruta de este año, con casi 30 subidas en los Alpes, los Pirineos, el Macizo Central, el Jura y Vosgos, y sólo un contrarreloj cuesta arriba, encaja a la perfección con la ambición de Pinot de convertirse en el primer campeón francés desde que Bernard Hinault lo consiguió en 1985.