Un atentado con misiles a una refinería cercana al circuito de Jeddah pone en serio riesgo el GP de Arabia Saudí

El GP de Arabia Saudí, segunda cita del campeonato del mundo de Fórmula 1, se ha visto asaltado por el terrorismo. Los hutíes han reivindicado un ataque con misiles sobre una refinería de Aramco, la petrolera nacional saudí y uno de los principales patrocinadores del certamen, que ha provocado una explosión y y una gran humareda durante los primeros entrenamientos libres.

La televisión estatal afirmó inicialmente de una «operación hostil» contra un depósito de petróleo en Jeddah, a unos 500 metros de donde transcurre el circuito, y posteriormente los rebeldes hutíes de Yemen reivindicaron el ataque.

El incidente hizo que la Fórmula 1 se pusiera en alerta inmediatamente. Los pilotos, responsables de equipo y la propia organización del campeonato mantuvieron una reunión instantes antes de que comenzara la segunda sesión de entrenamientos libres, que se celebró pero con 15 minutos de retraso.

Varios medios desplazados al circuito de Jeddah Corniche afirman que desde las autoridades locales han llamado a la calma, si bien varios pilotos se han visto preocupados por la seguridad. En cualquier caso, y aunque la sesión transcurrió con relativa normalidad, sí se informó de una reunión a última hora del día para determinar si se debía mantener la celebración del resto del fin de semana o no.