Un ingeniero de la Armada de EE.UU. se declara culpable de conspirar con su esposa para vender datos reservados de submarinos nucleares a otro país

Un ingeniero de la Armada de EE.UU. se declara culpable de conspirar con su esposa para vender datos reservados de submarinos nucleares a otro país

El acuerdo de culpabilidad alcanzado por el hombre, que se enfrenta a una condena de al menos doce años de prisión, va en contra de las declaraciones de inocencia de su esposa.

Un ingeniero que trabajaba para el Departamento de la Marina de EE.UU., Jonathan Toebbe, se declaró culpable este lunes de vender datos reservados de submarinos de propulsión nuclear a un supuesto representante de otro país, informa el Departamento de Justicia de EE.UU. en un comunicado. 

Según la acusación, el hombre tenía acceso a información «relacionada con elementos sensibles de diseño militar, parámetros operativos y características de rendimiento de los reactores para buques de guerra de propulsión nuclear».

El 1 de abril de 2020, Toebbe vendió a un Gobierno extranjero un paquete con muestras de datos confidenciales y le propuso venderle más datos en el futuro. Asimismo, contactó a través de correspondencia cifrada con un agente encubierto del FBI que se hizo pasar por un oficial de ese país.

Tras admitir haber conspirado con su esposa Diana, con quien fue arrestado hace cinco meses, el ingeniero nuclear se enfrenta a una condena de entre 12 y 17 años y medio de prisión por espionaje de alto perfil.

El acuerdo de culpabilidad alcanzado no resuelve la causa penal contra su esposa, sino que van directamente en contra de sus declaraciones de inocencia.

«No cabe duda de que [Diana] Toebbe acompañó a su marido a tres ‘dead drops’ [intercambios anónimos de archivos informáticos], que, aparentemente, formaban parte de su plan para vender información clasificada a un tercer país», declararon el mes pasado los abogados de la mujer. «Sin embargo, la cuestión es si Toebbe fue o no fue cómplice del supuesto plan de espionaje de su esposo», argumentaron.

La mujer, a su vez, intentó en repetidas ocasiones solicitar la libertad bajo fianza, alegando que no estaba al tanto de los planes de su marido y que debía estar en casa para atender a sus dos hijos menores de edad. Sin embargo, sus peticiones fueron rechazadas después de que los fiscales consideraran que podría huir del país para escapar a la Justicia.