Una cumbre para todas las personas de América

Una cumbre para todas las personas de América

Bibi La Luz González, de nacionalidad guatemalteca y exparticipante en la Iniciativa Jóvenes Líderes de las Américas, que impulsa el Departamento de Estado, creó en 2016 una organización sin fines de lucro que promueve la seguridad alimentaria y trabaja en colaboración con familias de ingresos bajos y medianos para contribuir a un sistema alimentario más inclusivo. Fue nombrada Trust Changemaker por la Fundación Thomson Reuters en 2019.
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Brian A. Nichols, subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos.

Foto:

Archivo particular

Juntos, queremos generar más historias como la de ella.

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Son muy pocos los potenciales agentes de cambio y emprendedores en las Américas que pueden hacer realidad sus sueños, debido a que la desigualdad en las instituciones públicas, la corrupción, la inseguridad, la atención sanitaria deficiente, los efectos del cambio climático y el acceso limitado al financiamiento frustran sus proyectos antes de que puedan tomar impulso.

El presidente Joe Biden recibirá esta semana a los líderes del hemisferio occidental para la novena Cumbre de las Américas, con un objetivo ambicioso pero simple: ayudar al hemisferio entero –incluido Estados Unidos– a materializar su potencial como región donde la democracia responda a las necesidades de todos y las personas puedan hacer realidad sus aspiraciones, independientemente de dónde vivan.

La democracia y los mercados han generado beneficios extraordinarios para las Américas en los últimos 40 años, pero muchas personas siguen enfrentando desafíos y experiencias trágicas: la madre en duelo porque pandillas en El Salvador acabaron con la vida de su hijo, la familia haitiana que huyó de la pobreza y la falta de ley, el agricultor de Paraguay que perdió su cosecha por la sequía o los padres de Oklahoma que perdieron a su hijo por el fentanilo ilegal.

Podemos y debemos hacer más por todas las personas de América.

Nuestra prosperidad común depende de la recuperación económica y de que avance el crecimiento de las clases medias en EE. UU. y en todos los países de la región.

Aunque la Cumbre es un encuentro de gobiernos, se centra en la piedra angular de todas nuestras sociedades: nuestra gente.

El covid-19 se ha cobrado más de 2,7 millones de vidas en nuestro hemisferio y ha provocado un daño económico masivo, con pérdidas de empleo, merma de los ingresos e índices de pobreza crecientes.

La crisis económica exacerbó las desigualdades históricas de la región, y sus efectos afectaron, por sobre todo, a las comunidades marginadas.

La pérdida de puestos de trabajo ha sido particularmente alta para mujeres, trabajadores más jóvenes, las personas con niveles de educación más bajos y quienes trabajan en el sector informal.

La invasión rusa de Ucrania provocó un alza en los precios de productos esenciales en las Américas, desde fertilizantes y trigo hasta petróleo.

Nuestra prosperidad común depende de la recuperación económica y de que avance el crecimiento de las clases medias en EE. UU. y en todos los países de la región. Seguimos teniendo un vínculo inescindible con los pueblos y las economías de las Américas. Lo que ocurre en la región nos afecta a nosotros aquí en nuestro país.

Son muchas las tareas que tenemos por delante. Durante la Cumbre debemos comprometernos con una recuperación ecológica y equitativa, la resiliencia en nuestros sistemas sanitarios y la revitalización de las democracias.

Imagen de archivo de la sesión plenaria de la VIII Cumbre de las Américas, en el Centro de Convenciones de Lima (Perú).

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EFE

La pandemia mostró que existen falencias en nuestros sistemas de salud pública, que debemos superar trabajando juntos.

Debemos impulsar una gobernabilidad con transparencia y rendición de cuentas, y promover y proteger los derechos humanos, el Estado de derecho, la inclusión social y la igualdad de género, racial y étnica.

Podemos favorecer la prosperidad inclusiva si construimos una economía digital que sume más personas al empleo formal; por ende, debemos empeñarnos en promover redes de telecomunicaciones interoperables, resilientes, seguras y confiables y en facilitar un acceso a internet de banda ancha asequible y universal.

Aprovechar el potencial inmenso que tiene la energía limpia en el hemisferio puede ser un propulsor del desarrollo económico y responder a la crisis climática, y por eso debemos expresar nuestro compromiso de usar tecnologías eficientes y con ahorro energético para alcanzar un nivel de cero emisiones netas; cooperar para que haya más fuentes de energía eólica y solar, bioenergías e hidroelectricidad; y plantear objetivos para llevar las energías renovables a una mayor escala.

Además, debemos comprometernos a abordar la deforestación, la conversión de los ecosistemas y la contaminación con plásticos de los océanos.

Brian Nichols (tercero de der. a izq.).

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@UNDERSECSTATEPSECURITY

Muchas naciones del hemisferio ya están experimentando fuertes impactos debido a la crisis climática.

Es preciso que nos comprometamos a implementar planes o estrategias de adaptación nacionales, reforzar la resiliencia de los distintos sectores, establecer sistemas de monitoreo y evaluación, intercambiar información y educar a la próxima generación de responsables de políticas.

El progreso en todas estas áreas restablecerá en la ciudadanía la confianza de que la democracia puede dar respuesta a las necesidades de la gente.

Debemos enfocarnos en las responsabilidades básicas de gobierno: brindar seguridad, atención de la salud, educación, infraestructura y Estado de derecho.

Para lograr esto, nos proponemos invertir más en nuestra gente a través de la educación, construir instituciones más inclusivas y fortalecerlas, proteger y consolidar el papel crucial que desempeña la sociedad civil independiente, y respetar la dignidad humana que corresponde a cada persona.

El futuro de nuestro hemisferio sigue siendo auspicioso.

La administración Biden-Harris usará las oportunidades que ofrece la Novena Cumbre de las Américas para contribuir a que todas las personas de América se vean beneficiadas.

BRIAN A. NICHOLS
Secretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos

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